Working on Screenplays
viernes, 13 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de julio de 2012
ELIPSIS EXPRESIVA DE 2001: A SPACE ODISSEY
El fragmento que voy a analizar pertenece a la obra cinematográfica: “2001: A Space Odyssey”, del director estadounidense Stanley Kubrick (1928-1999).
El 17 de Mayo de 1964, Arthur C.Clarke cerraba con Kubrick un trato para escribir la historia de la “conquista del sistema solar”. 10,5 millones de dólares invertidos en el que, según gran parte de la crítica, es el ensayo de ciencia ficción más espectacular jamás rodado.
Elijo este filme, además de porque este director me gusta especialmente, porque creo que puedo aportar algo nuevo al análisis del fragmento en el se va a centrar mi reflexión.
Entre el minuto 18:15 y el minuto 19:26 vemos en pantalla la que, indudablemente, es la mayor elipsis cinematográfica jamás filmada.
ELIPSIS EXPRESIVA DE 2001: A SPACE ODISSEY
¿Sabemos hasta donde llegará el conocimiento que tenemos del mundo? ¿Podemos aventurarnos a predecir dónde estará la raza humana dentro de 50 años?
Desde que nuestros antepasados descubrieron la herramienta hace 4 millones de año, la evolución en el plano técnico, acompañada del crecimiento de nuestro conocimiento del mundo, ha “progresado” mucho. Pero después de tantos años de evolución, ¿sabemos mejor que nuestros antecesores primates dónde estamos, de dónde venimos, a dónde vamos?
Aunque todas estas preguntas brillan por lo tópicas que obviamente son, tienen bastante que ver con el tema del que voy a hablar y con lo que Kubrick rodó en 1965.
Stanley hizo volar su imaginación hasta el año 2001 y nos presentó una película repleta de maravillas técnicas y de imágenes asombrosas. Pero esta odisea es mucho más que un viaje de fantasía formal. Kubrick no rodó un filme para el Imax, hizo mucho más que eso, grabó un ensayo audiovisual que nos introduce en su idea del hombre y de la evolución y nos presenta un posible final a esta historia.
Creo que la película es perfectamente divisible en cuatro partes. Antes de pasar al análisis profundo del fragmento en el que me voy a centrar, haré un breve resumen de cada una de ellas donde incluiré mi interpretación.
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| Imagen del hueso y del satélite en el momento de la elipsis |
En el primer acto, el filme nos traslada hasta la prehistoria. Es una reconstrucción de la tierra en la época en la que nuestros antepasados más primitivos descubren la herramienta. La característica más significativa de este primer acto es la presencia de un monolito negro que provoca el asombro de los monos, quienes, extrañados, lo observan con miedo y se acercan a él lentamente. Kubrick nos muestra con esto dos ideas fundamentales; una, el desconocimiento total del universo que tienen estos personajes y otra, el comienzo de una era de tecnología en constante evolución. Podemos interpretar este monolito como un centinela observador enviado por una inteligencia superior o simplemente como un símbolo de la ignorancia del ser primitivo.
Es en este momento cuando la elipsis que aquí analizo ocurre como forma de enlace entre la primera y la segunda parte de la película.
Más adelante profundizaré en el estudio de este fragmento concreto.
El segundo acto va desde una bella muestra de satélites y naves espaciales “danzando” por el espacio al ritmo de la obra musical: “El Danubio Azul”, hasta que unos astronautas llegan a la luna con la misión de investigar un objeto encontrado en ella que desprende enormes cantidades de energía. Después de miles de años de evolución y crecimiento tecnológico, el asombro con el que estos seres humanos en el espacio observan un monolito idéntico al del primer acto del filme, nos hace reflexionar. ¿Sabemos ya dónde estamos? ¿Comprendemos la inmensidad del universo? ¿Hemos avanzado en este aspecto más que nuestros antepasados? Es curioso porque nosotros nos hacemos estas preguntas cuando disfrutamos de la película desde una posición distinta a cómo kubrick se las planteaba. Un año después del estreno de la película el hombre llegó a la luna, es decir, este director ponía sobre la mesa esta trascendencia universal desde el primer acto, ahora estamos en el segundo, ¿llegaremos realmente al tercero como predijo Stanley?, ¿daremos ese salto inteligente del que se habla en el cuarto acto?
El tercer acto relata el viaje de unos astronautas hasta Júpiter, hacia dónde el monolito enviaba señales. El director aprovecha esta tercera fase para presentar al que posiblemente sea el personaje más logrado de esta obra, HAL 9000. Si nos fijamos, todas las muertes de seres humanos en la película son mostradas fríamente, desde la del mono al principio, hasta la de los astronautas, cuya vida finaliza con un simple pitido. Sin embargo, HAL 9000, aunque es un ordenador, una máquina, se presenta como el personaje más humano de todo el ensayo audiovisual.
El hombre vence a la máquina y llega a Júpiter. Es aquí donde comienza el cuarto y último acto de la película, donde el hombre entra en contacto con una inteligencia superior, el centinela (monolito) finaliza su misión y el ser humano avanza un escalón en el conocimiento del universo, pasa a ser un superhombre (Nietzche).
En la imagen vemos como uno de los monos lanza el hueso (primera herramienta) hacia el cielo, la cámara sigue el vuelo del mismo hasta que cambia el plano y vemos un satélite en el espacio.
La forma del satélite se asemeja a la del hueso, por lo que podemos decir que hay una analogía estructural entre ambos planos. Además, el movimiento del satélite se produce hacia la parte inferior de la pantalla, justamente de la misma forma que se movía el hueso cuando se cambia de plano.

Con esta elipsis, Kubrick, elimina todo el proceso de evolución tecnológica colocando el principio de esta, al lado de la actualidad. Acerca la ignorancia del mono a la de los astronautas; tanta evolución, pero ¿hemos conseguido saber algo más que ellos?
El director adelanta que la llegada a la luna es solo un pequeño paso en la conquista del espacio, que cuando ese momento llegue, nos faltará mucho más por descubrir.
Con una perfecta sincronización entre la imagen y la música, este fragmento expresa una idea de la evolución, es más, argumenta una teoría sobre el ser humano y su relación con el universo.
Hay razones diversas para explicar la decisión final de Kubrick de usar música clásica pregrabada para la película, en lugar de una banda sonora original. Él siempre había tenido esos planes en la cabeza.
La elección de Así hablaba Zaratustra, de Richard Strauss para el primer acto es más que excelente.
Las elipsis y otros recursos cinematográficos, como el flash-back o el flash-forward, los podemos encontrar en numerosas películas.
En contraposición a este enorme salto temporal que he estudiado, nos encontramos con planos-secuencia increíblemente largos que sorprenden por su estricta planificación. Es el caso de los planos-secuencia que podemos ver en películas como Elephant, Kill Hill, El juego de Hollywood…
Quizás, como ejemplo más destacado de este recurso que suprime los intervalos entre planos, merece la pena mencionar la gran obra de Alfred Hitchcock, La Soga.
Esta película, rodada en cuatro planos secuencias y prácticamente en tiempo real, es una muestra de perfecta sincronización y de estrategia, una prueba más de las enormes posibilidades que nos brinda el lenguaje cinematográfico.
Primeros planos, secuencias, planos secuencias, travelling, barrido, fundido en negro... todo un lenguaje cinematográfico que ha ido modelándose a lo largo del tiempo.
David Wark Griffith dio el pistoletazo de salida alrededor de 1914 a este lenguaje que ha ido creciendo con la comprensión del público.
Poco a poco el cine ha ido configurando un lenguaje. A medida que el tiempo pasa y el espectador aprende ese lenguaje, los manuales de instrucciones implícitos en las películas van desapareciendo. Confiamos en un público que entiende nuestra forma de expresarnos, pero sin embargo, una cosa son aquellos recursos inherentes a la propia técnica, a la forma, y otra muy distinta el simbolismo, la metáfora, la expresividad con la que algunos directores han jugado en sus películas.
Esta elipsis que analizo no es un simple cambio de plano que elimina un tiempo innecesario pero comprensible, es una metáfora, una elipsis expresiva con la que Kubrick dice más de lo que nos podría parecer.
Más de cien años de Historia del cine y un sinfín de argumentos, algunos para el entretenimiento, otros para la reflexión, y porque no, para ambas cosas.
Stanley Kubrick no le da sentido a un despliegue técnico, lo que hace es mostrarnos su idea de evolución, de conocimiento del universo, del ser humano y su entorno, en definitiva, hacer disfrutar a la gente de los 70 con un mundo de fantasía audiovisual y a todos nosotros y los que vendrán después con lo que un hombre auguró para el ser humano en los 70.
El cine es un lenguaje, una oportunidad fascinante de expresarnos, no solo de contar historias.
Filmografía: Kubrick, Stanley. 2001: A Space Odissey.
Hitchcock, Alfred. Rope (La Soga)
Bibliografía: Baxter, John. Stanley Kubrick.
Aumont, Jacques. La imagen.
Bordwell, David y Kristin Thompson. El arte cinematográfico.
lunes, 21 de mayo de 2012
Análisis Guión Black Swan (2010, Arren Aronofsky)
Story line
Nina es una joven bailarina de ballet inocente, tímida y obsesionada con la perfección que prepara su papel como protagonista de la próxima obra de su compañía, El lago de los Cisnes. Su obsesión irá en aumento mientras prepara el seductor y pasional personaje del Cisne Negro con ayuda de Leroy, el director de la obra. Las alucinaciones y la paranoia de Nina terminará por hacer que sienta realmente la ficción y la obsesión la conducirá a la muerte del personaje y de ella misma.
Sinopsis
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En la oscuridad del escenario, el inocente cisne blanco baila. Una presencia intensa, malvada, se acerca a ella provocando temor, causando angustia, una fuerza de la que intenta escapar danzando pero que de alguna forma posee algo de atracción.
Nina es una joven bailarina de Ballet de una importante compañía. De personalidad inocente, virginal, insegura y perfeccionista, de temperamento melancólico, Nina vive con su madre, una ex-bailarina fracasada de ballet, estricta y sobreprotectora. Su vida es sin duda el ballet, y su objetivo alcanzar la perfección y trabajar duro para ello.
Una mañana se despierta temprano para ensayar cuando de repente siente que algo le pica en la espalda. Se mira al espejo y ve una rozadura, una marca roja a la altura del omóplato, pero no le da importancia. De camino al trabajo, mientras va en el metro, cree ver a una mujer exactamente igual que ella entre la multitud, se sobresalta, pero la imagen desaparece entre la gente.
Durante los ensayos en la compañía, Leroy, el director de la misma hace entrada en la sala repleta de bailarinas. Todo se detiene unos segundos, incluso la música, pero él pide que prosigan donde lo dejaron, practicando sus posiciones. Leroy, un hombre de unos 40 años, atractivo, seguro y apuesto, camina alrededor de la sala explicando una historia: Una chica virginal, pura y dulce, atrapada en el cuerpo de un cisne blanco, desea ser libre. Sin embargo solo el amor puede romper el hechizo. Se enamora de un príncipe, pero cuando todo parece ir bien, aparece una lujuriosa rival, engañosa y seductora, el cisne negro. El cisne blanco, desolado, se suicida lanzándose desde un acantilado y encontrando con la muerte, la libertad.
Leroy prosigue caminando y hablando mientras selecciona con su mano a diferentes bailarinas de la sala. Explica que la nueva temporada abrirá con una nueva versión de El Lago de los Cisnes, pero que esta vez la Reina Cisne, gran protagonista del espectáculo, no será Beth, la estrella de la escuela. Es por ello que todas las bailarinas no seleccionadas deberán reunirse esa misma tarde el salón principal para las pruebas.
(Llegados a este punto, hemos presentado a nuestra protagonista y hemos introducido la trama principal de la película: “El Lago de los Cisnes”, una batalla entre la pureza y la impureza, la inocencia y la seducción, la inseguridad y la seguridad, lo melancólico y lo sanguíneo, lo blanco y lo negro) (La intención será pues, narrar la transformación de nuestra protagonista desde lo flemático hasta lo melancólico, contar la dualidad Cisne Blanco-Cisne negro, convirtiendo la película, en la obra en sí)
Durante las pruebas, Nina demuestra que puede representar el Cisne Blanco a la perfección (ella ES el cisne blanco de la película). Sin embargo, el cisne negro debe manifestar libertad, seducción, improvisación, naturalidad y desparpajo, algo que contradice por completo su disciplinada forma de bailar y de ser. Leroy se acerca a ella y le dice que si solo se representara el cisne blanco, el papel sería suyo.
A la mañana siguiente, nuestra protagonista va al despacho de Leroy a pedir el papel de la Reina Cisne porque asegura, está preparada para ello (el papel de la obra es como la conquista del príncipe que se ve truncada por la esencia casi colérica del cisne negro).
Sin embargo, el jefe le dice que ya está decidido quién será la Reina Cisne, otra bailarina, y que lo siente. Pero Nina insiste en que todavía no lo ha hecho público y que puede cambiar su opinión.
Entonces, entre líneas, Leroy invita a Nina a seducirle, a que termine con su actitud inocente y tímida y de deje llevar, se libere, porque ese proceso la acercará al personaje del cisne negro. Debe abandonar la disciplina, el control, para poder soltarse. Impulsivamente, Leroy la besa y ella responde asustadiza con un muerdo (comienza el proceso de transformación hacia el cisne negro).
Nina sale del despacho corriendo, nerviosa, triste y decepcionada. A los dos minutos, las listas con los papeles para la obra ya están colgadas en la puerta del despacho y todas las bailarinas menos ella, corren a comprobar quién fue la elegida. Mientras, ella camina en dirección contraria y cuando se cruza con la que cree que es la elegida le da la enhorabuena. Esta, corre eufórica a confirmarlo, pero vuelve enfadada para pedir explicaciones, para decir que si se estaba riendo de ella. Entonces Nina vuelve a mirar las listas y comprueba que el papel de Reina Cisne es suyo.
Días más tarde, Nina es presentada por Leroy como nueva Reina Cisne en una fiesta convocada para dar y celebrar la noticia. Antes de la presentación, el el baño Nina tiene una alucinación, imagina que arranca la piel de sus dedos, como si la estuviera perdiendo.
Al final de la fiesta, Beth está borracha y se acerca a la nueva protagonista para preguntar insultantemente por el tipo de favores sexuales que le ha hecho a Leroy para conseguir el papel.
Después ella va con Leroy al piso de este y allí hablan de sexo. Leroy realiza preguntas sobre su virginidad y la invita a masturbarse por la noche como parte de su preparación.
La obsesión de Nina es tal que afecta a nivel físico también. Las alucinaciones sobre una aparente transformación van en aumento. Sabremos que la herida de su espalda no es solo una alucinación cuando su madre la ve también.
Al día siguiente, cuando llega a la compañía, Leroy le cuenta que Beth tuvo un accidente después de la fiesta, que la atropelló un coche. Además insinúa que pudo ser voluntariamente, de forma impulsiva.
Nina va al hospital a verla. Ella está dormida, cuando levanta las sábanas y ve sus piernas destrozadas parece aumentar la presión y el estrés en ella.
Continúan los ensayos para la obra. Nina sigue sin conseguir liberarse para bailar el cisne negro. Leroy, bastante desesperado se queda a solas con ella después de los ensayos y sustituye al príncipe para seguir practicando. Intenta seducirla tocándola mientras baila, pero ella se debate entre el rechazo y la pasión hasta que finalmente cede ante sus tocamientos y se besan. Leroy, serio y profesional le dice que ha sido muy bonito pero que es ella la que tiene que seducir, no él.
Cuando ella está sola en la sala, entra Lilly, otra chica de la compañía, atractiva, segura y pasional. La conoce de verla algunas veces llegar tarde o flirtear con otros chicos de la compañía.
Poco a poco mientras Nina avanza hacia la transformación psicológica e incluso física hacia el cisne Negro, con ayuda de Leroy y de Lilly, el estrés y la consecuente obsesión van en aumento.
Por la noche, Lilly va a buscar a Nina a su casa, para invitarla a tomar unas copas y relajarse un rato. La madre, sobreprotectora, no lo permite, pero Nina desobedece y sale de casa.
La invitación de Lilly a liberarse, consumir éxtasis, vestirse más sexy y ligar con chicos va surtiendo efecto poco a poco a medida que avanza la noche y el alcohol.
Bailan, consumen drogas, se besan con chicos…
Las dos vuelven a casa de Nina en un taxi, donde Lilly la seduce y la acaricia. Llegan a casa borrachas y colocadas y Nina discute con la madre. Corren y se encierran en la habitación, allí comienzan a besarse y practican sexo hasta el orgasmo y duermen.
A la mañana siguiente, se despierta, es demasiado tarde y no llega a tiempo al ensayo porque la madre no la ha despertado.
Una vez en la compañía, la sorpresa le impacta. Ve a Lilly practicando el papel de Reina Cisne delante de todos, entre aplausos. Cuando termina ese ensayo, Lilly va hacia ella y se disculpa porque le habían pedido que la sustituyera solo unos minutos hasta que llegara. Entonces Nina dice que por qué no la ha despertado por la mañana, a lo que Lilly responde que ella pasó la noche con un chico y que no estuvo en su casa. Ante la cara de asombro de Nina, Lilly se ríe porque deduce que ha tenido un sueño erótico con ella.
Después, en casa, rompe y tira todos sus peluches, otro símbolo más de su transformación, como rápidamente va rompiendo con su parte virginal, inocente y niña. Se va acercando al cisne negro.
El día antes del estreno, tiene lugar el ensayo final. Nina casi ha conseguido bordar ambos personajes. Por otro lado, las alucinaciones continúan y cada vez más. Mientras se mira al espejo, ve como su reflejo se rasca la herida de la espalda.
Se cruza con Lilly y esta le dice que ha sido elegida como su sustituta oficial para el día del estreno, por si ocurriera algún percance. Nina corre a buscar a Leroy. Cuando lo encuentra le pide que cambie esa decisión, porque es demasiada presión y cree que Lilly desea arrebatarle el puesto.
Nina continúa sus ensayos en la escuela, aún cuando esta está cerrada. De repente se apagan las luces del edificio. Ve sombras en la oscuridad y camina por las instalaciones de la compañía. Está en el centro del escenario y siente una presencia. Se asoma detrás del escenario y ve a Leroy (el príncipe) practicando sexo apasionadamente con Lilly. Huye de la escuela.
Va a ver a Beth al hospital para devolverle algunos objetos de su camerino que había robado antes de ser elegida protagonista. Beth se despierta sentada en una silla, coge una lima de uñas y comienza a clavarla incesantemente en su cara. Quizás es una alucinación, pero cuando Nina corre y llega al ascensor, se da cuenta de que tiene la lima de uñas ensangrentada en su mano.
Cuando llega a casa las alucinaciones están por todos lados, los cuadros de su madre hablan, imagina a Beth persiguiéndola… entonces se encierra en la habitación ante la preocupación de la madre. Se mira al espejo y tiene los ojos completamente rojos. Vuelve a mirar y a tocar la herida de la espalda, pero esta vez saca una pluma negra de la herida. Retrocede y las piernas se fracturan hacia adelante, formando una figura antinatural que se sostiene cobre patas inhumanas.
A la mañana siguiente, día del estreno, se despierta y corre al teatro, en contra de la recomendación y las lágrimas desesperadas de su madre.
Cuando llega, ve que la obra está a punto de comenzar y Lilly ha sido elegida Reina Cisne. Se prepara en su camerino y recupera su puesto con rotundidad en una conversación con Leroy.
Empieza la obra. En el segundo acto, mientras interpreta el cisne blanco, se cae.
Se dirige al camerino y allí está Lilly que se ríe de ella y se prepara porque no cree que pueda hacerlo bien. Discuten y Nina apuñala a Lilly en un forcejeo con un cristal. Esconde el cuerpo y vuelve al escenario. Allí se completa la transformación, ahora ya es el Cisne Negro, el personaje colérico, seductor, pasional y desenfrenado que debía interpretar. Vemos las plumas negras cubriendo su cuerpo y vemos sus alas abiertas en la sombra del escenario. El público aplaude efusivamente, como nunca.
Cuando vuelve al camerino antes del ultimo acto, no está Lilly donde la dejó y no hay sangre bajo la puerta donde la escondió. De repente llaman a la puerta, es Lilly para felicitarla. Atónita, se mira al espejo, se lleva la mano al vientre y se percata de que se ha apuñalado a sí misma.
En el último acto, sobre el escenario y ante toda la compañía, el público, su madre, Lilly u Leroy, Nina asciende a lo alto del acantilado para lanzarse al vacío. La obra termina y todos corren entre vítores a felicitarla, pero ya es tarde para su vida. La obsesión la ha hecho libre, ha conseguido vivir el personaje. En esa plenitud pronuncia sus últimas palabras: “Lo he sentido” “Perfecto, ha sido perfecto”
Paradigma
Detonante: Leroy anuncia que la compañía abrirá la temporada con una nueva versión de El lago de los Cisnes, pero esta vez sin Beth como Reina Cisne. Empiza el proceso de selección de la reina cisne, que deberá representar ambas manifestaciones: el blanco y el negro, la pureza y la pasión desenfrenada.
Es el detonante de la historia porque es el hecho que causa el primer punto crítico y podemos decir que nos introduce totalmente en la trama.
Plot Point: Nina es finalmente seleccionada para representar el papel de la Reina Cisne. Este punto crítico en el guión marca el final de la Presentación y el comienzo del nudo. Nuestra protagonista comenzará la preparación de la obra El lago de los Cisnes y con ella su obsesión por la perfección y su progresiva locura irán en aumento. Con este punto inicia entonces la verdadera historia que Aronofsky nos cuenta la historia de una chica obesionada con la perfección, de personalidad pura, virginal e inocente (cisne blanco), que se enamora del jefe de la compañía, un hombre de poder, que ve en ella un lado oscuro que poco a poco y con su ayuda va exteriorizando (el príncipe) pero que ve truncado su deseo por otra mujer engañosa, pasional y seductora (el cisne Negro) que parece querer arrebatarle su posición. El director nos introduce en un nudo que adapta la historia de El lago de los Cisnes (que al final es la película que vemos), utilizando el tema de la obsesión que nos lleva a la perdición. A partir de este punto, nuestra protagonista de temperamento melancólico irá perdiendo la estabilidad mental.
Plot Point: A pesar de que hay diversos hechos a lo largo de la película dignos de análisis, todos ellos están dentro del nudo del guión, que es realmente el grueso de la obra. Durante todo el nudo, la obsesión de Nina, sus alucinaciones y su progresiva transformación van en veloz aumento, alcanzando la paranoia. El segundo y último punto crítico de la obra es cuando comienza el día del estreno del Ballet. Decimos que es un plot point porque termina por introducir a la protagonista en su transformación final, porque es el momento que estaba esperando y soñando durante todo el nudo, es el día que lleva preparando todo la película. El estreno es la prueba final, el examen que decidirá si ha conseguido liberarse y bordar el Cisne negro, y por lo tanto la aprobación de Leroy.
El momento del clímax: La obra que vemos al final de la película está dividida en 4 actos, al igual que la película (3 actos, pero el desenlace dos partes). El primero la presentación del cisne blanco. Después la demostración del Cisne blanco que se mueve entre lo bueno y lo malo, no blanco y lo negro. Después la transformación total en cisne negro, que es sin duda el momento del clímax.
Y para terminar la muerte, el acto final, el suicidio, el desenlace.
( presentación 1ºacto ) (nudo 2º acto ) ( desenlace 3º acto a)transformación
b)muerte )
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[] Plot Point
- Detonante y clímax
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